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¿Cómo sabemos si estamos sobreentrenando?

Foto:sobreentrenamiento

Muchos corredores pensamos que más es mejor (mejores resultados, mejores marcas), y empezamos a hacer dobles sesiones de entrenamientos o a correr demasiadas distancias largas, llevando nuestro cuerpo a límites donde la fatiga, el riesgo de lesionarnos y dejar las pistas por algun tiempo es muy alto. A eso se le llama sobreentrenamiento.

Esto no es exclusivo de corredores principiantes, también los más expertos suelen caer en esta mala práctica, pues en el afán de mejorar sus marcas personales, incluso muchas veces arriba de sus posibilidades físicas, terminan sobreentrenando y requiriendo de semanas e incluso meses para poder recuperar los músculos y, en total, el cuerpo entero.

¿Cómo puedes darte cuenta si estás sobreentrenando? Este síndrome se caracteriza no solamente por síntomas físicos, sino también psicológicos, mismos que afectan el entrenamiento y por consecuencia el rendimiento de los atletas. Muchas veces el atleta se ve cansado y sin ánimo de hacer nada. Tanto el entrenador como el atleta deberán estar muy alerta de los siguientes indicios:

Físicos

  • Dolor muscular fuera de los común al día siguiente del entrenamiento.
  • Estancamiento o disminución en el rendimiento de cada sesión.
  • Incapacidad para completar una sesión de entrenamiento.
  • Resfriados.
  • Diarrea.
  • Pérdida de peso.
  • Pulso elevado cuando se encuentra en reposo (por la mañana).
  • Pérdida de apetito.
  • Aumento de presión sanguínea.

Psicológicos

  • Depresión.
  • Falta de concentración.
  • Dificultad para dormir.
  • Poner pretextos para no realizar el entrenamiento.
  • Pensamientos de abandono de la actividad.

El sobreentrenamiento se manifiesta de diferentes formas en cada atleta, pero es importante siempre estar al tanto de qué nos está pasando y qué nos está tratando de decir nuestro cuerpo. Si en algún momento llegas a sentir alguno de estos síntomas combinados cuando estés en un plan para cierto objetivo, pregúntate si estás exagerando o no. Si a caso llegas a detectarlo, no dejes de realizarte pruebas sanguíneas de laboratorio para revisar que tus niveles de cortisol estén correctos.

Para prevenirlo puedes seguir estos consejos: tener una recuperación adecuada en cada sesión de entrenamiento, ajustar el volumen de cargas en cada sesión, minimizar el estrés psicológico y llevar una dieta equilibrada, que vaya de acuerdo al plan de entrenamiento a seguir, es decir, que tenga cargas adecuadas de carbohidratos, grasas, proteínas y, sobre todo, estar bien hidratados.

Ahora que ya lo sabes, no olvides poner atención a lo que tu cuerpo dice y darle el descanso necesario para que puedas disfrutar muchos kilómetros por muchos años más.

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