Recibe nuestra newsletter y entérate de todo en el mundo del deporte

Comer huevo, una apuesta segura para cualquier corredor

El huevo y la polémica de siempre. Ya fue villano de las dietas y también el bueno del cuento. Lo cierto es que comer huevo puede ser un “arma” perfecta para los corredores. Considerado como uno de los alimentos más completos, es rico en vitaminas, minerales, aminoácidos y grasas, además de ser fuente de vitaminas A y E.

Su alto poder antioxidante es un factor fundamental para los atletas (principalmente, para los que entrenan intensamente), ya que el ejercicio puede aumentar la oxidación celular y la ingestión de antioxidantes previene y reduce ese mal. El riesgo de mantener la oxidación alta es el envejecimiento celular, que acarrea una reducción de la performance. Por eso, siempre que puedas incluye el huevo en tu dieta.

El alimento contiene albumina, una proteína con alto valor biológico que ayuda a la recuperación del tejido muscular, provee aminoácidos esenciales para el cuerpo, evita la hipoglucemia reactiva e impide el catabolismo muscular que genera la pérdida del tejido muscular. Como el huevo contiene zinc, mineral que ayuda a mejorar el sistema inmunológico, el corredor recibe otros beneficios, evitando enfermedades que obstaculizan el ritmo de entrenamientos y competiciones. 

 

Ver más

Kombucha, el refresco saludable

Vegetariano y runner, ¿se puede?

Come sin culpa: recetas de postres light

 

Hierro y ácido fólico también forman parte de los minerales encontrados en el alimento. Estos ayudan en la oxigenación muscular, además de prevenir anemia y mejorar el rendimiento deportivo. También cuenta con omega 3, que ayuda a disminuir dolores e inflamaciones causados por el exceso de entrenamiento.

Pero… ¿cómo lo incluimos en la dieta?

Para obtener todos los beneficios del huevo es importante comer todas sus partes, pues es en la clara donde está la albumina y en la yema se concentra la mayor parte de las vitaminas, los minerales y el omega 3. Huevo cocido, pasado por agua, omelete o revueltos son las mejores formas de consumirlo.

Sería bueno, si te animas, incluirlo en el desayuno. Algunos estudios demostraron que la ingestión de huevo en las primeras horas del día es extremadamente saludable, principalmente cuando se lo combina con algún carbohidrato como, por ejemplo, frutas. Eso evita la compulsión por carbohidrato simple durante el día, mejora la saciedad y previene la hipoglucemia. Apueta por el huevo también después de entrenar, ya que te va a ayudar en la recuperación muscular.

¡Compartir por correo electrónico!