Recibe nuestra newsletter y entérate de todo en el mundo del deporte

Clasificaron a Boston de una forma increíble

Brian McWilliams, de 45 años, y Jacob Vandenberg, de 21, han sido compañeros de carreras y triatlones durante 6 años. McWilliams es quien normalmente empuja la silla de ruedas de Vandenberg, debido a que tiene una incapacidad física que limita sus movimientos.

Pero ese domingo, en el maratón de Green Bay, todo fue diferente, pues además de obtener la clasificación al Maratón de Boston con un tiempo de 3h13m44s, fue Vandenberg quien empujó la silla con McWilliams sentado en ella. Los dos cambiaron lugares en los últimos 10 metros de la milla. Este movimiento lo estuvieron practicando durante las 6 semanas de entrenamiento, que fue cuando Vandenberg propuso este increíble cierre.

Vandenberg no se puede comunicar verbalmente, y fue en una de las sesiones que sugirió con señas que quería ser él quien cerrara la carrera. Así que lo intentaron varias veces en algunos entrenamientos, hasta que lograron la coordinación para poder cumplir el sueño de Vandenberg.

 

Ver más

140 kms en 6 días: así entrena la recordista mundial de media maratón

Betrue: La colección de Nike para apoyar a la comunidad LGBTQ

Hizo la maratón de un Ironman corriendo para atrás

 

Llegó el día del maratón y McWilliams estaba un poco dudoso de lograr la calificación a Boston, debido a que tuvo que luchar con algunas lesiones y lo que menos quería era poner en juego su tiempo. Para ese día él ya tendría 45 años, lo cual le daba 10 minutos extras para la calificación. McWilliam compartió la estrategia de la carrea con la mamá de Vandenberg y aunque tuvieron dudas de cómo podría ser la reacción de Jacob, confiaron en que el ánimo y los aplausos de la gente lo ayudarían a terminar conforme lo planeado. Así pues, se enfocaron en el objetivo de 3 horas y 25 minutos, y finalmente lograron un tiempo mucho mejor de lo esperado.

A pesar de que tuvieron que hacer una escala técnica en el kilómetro 14, toda la gente los estuvo alentando para ayudarlos a recuperar el ritmo y que pudieran alcanzar el objetivo que tenían planeado. Durante la última vuelta de la carrera, McWilliams se desvió hacia un lado, ayudó a Jacob a salir de la silla de ruedas y en un solo movimiento saltó dentro de ella. En ese momento, Jacob comenzó a reír tan fuerte que Brian recuerda haberlo escuchado hasta el momento de cruzar la meta.

Para toda la familia de Jacob, este ha sido uno de los momentos más emotivos y sobre todo uno de los logros que con más cariño van a recordar, pues para ellos este momento representa el sacrificio que hizo Brian tanto en sus entrenamientos como el día de la carrera.

¡Compartir por correo electrónico!