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Cómo motivarnos para correr

¿Qué te levanta todos los días? ¿El trabajo? ¿La escuela? ¿Tus hijos? Al emprender un reto, requerimos de alguna motivación. Pero, ¿por qué será más fácil, a la hora de correr, encontrar una motivación en un grupo o en un entrenador que en nosotros mismos?

¿Por qué no será suficiente con proponer pararnos todas las mañanas una hora y media más temprano que los demás para poder hacer nuestra rutina? ¿Qué nos falta para no dejar los intervalos a la mitad porque ya nos cansamos?

Aquí, algunas evidencias que diferentes universidades han encontrado para reforzar lo que quienes corren seguramente han descubierto de manera vivencial.

  • Entrenar con corredores más rápidos, te hace más rápido. La investigación realizada en la Universidad de Michigan, en 2012, ha provisto la primera evidencia científica del denominado efecto Köhler. Se llegó a tres conclusiones principales.
  1. Los atletas más débiles se ven más beneficiados corriendo en grupo que corriendo solos.
  2. Para las mujeres, el sentirse indispensables –como se sienten al ser miembros importantes de un equipo– las motiva.
  3. A los hombres les viene bien la competencia, por lo que les va mejor cuando se comparan con atletas superiores.
  • Un cambio de foco puede hacer la diferencia. El comienzo de un reto suele ser lo más sencillo. Conforme pasan los días se va perdiendo la motivación. Así, la primera semana que alguien empieza a correr, puede levantarse sin mucho problema, pero la segunda quizás se quede dormido una o dos veces. Tiene suerte si se despierta la tercera semana.

La Universidad de Sungkyunkwan, en Corea del Sur, y la Universidad de Chicago, en Estados Unidos, encontraron que al cambiar el enfoque hacia lo que falta por realizar en lugar de lo ya avanzado, se tiene un mayor porcentaje de éxito.

 

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Por lo tanto, si el corredor se puso como meta una carrera, las primeras veces podrá ir contando los días que ya realizó el entrenamiento. Después, cuando la novedad ya no sea suficiente, puede cambiar su enfoque a los entrenamientos que le faltan para lograr su meta.

  • La diversión puede ser uno de los mejores incentivos. En México esto es particularmente cierto. No es poco común que los miembros de un equipo de corredores comiencen a reunirse algunas noches para cenar y compartir experiencias. Así, la motivación pasa de ser únicamente la “responsabilidad” de estar ahí para los demás, a querer estar ahí por puro placer.

La Universidad de Alabama lanzó una campaña, cuya conclusión fue que el experimentar sentimientos o estados positivos promueven que el tiempo pase más rápido que con los sentimientos negativos.

Es por esto también que se facilita una distancia larga cuando se comparte con alguien, sobre todo para mujeres. El platicar resulta terapéutico, coinciden muchas, quienes al poder hablar y escuchar, terminan con un sentimiento de alivio sumado al logro.

Éstos son sólo algunos ejemplos de motivadores para correr. Así que la próxima vez que dudes entre ser parte de un grupo o correr por tu cuenta, cuando creas que puede hacerlo más divertido, no lo dudes. Y si estás en medio de una serie de intervalos y te sientes cansado, deja de contar las repeticiones que llevas y enfócate en las que te faltan.

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