Recibe nuestra newsletter y entérate de todo en el mundo del deporte

¿Tienes 40? Aquí unos tips si estás empezando a correr

Nunca es tarde para empezar. Si acabas de descubrir que lo tuyo es correr y tienes 40 años o más, esto te va a interesar. Lo cierto es que no es lo mismo comenzar a los 20 que a los 40, por lo que tendrás que ser un poco más cauteloso, pues el cuerpo no reacciona igual y nuestros músculos tampoco se recuperan tan rápido. Así que lo mejor será armarte con información relevante antes de comenzar para mantenerte libre de lesiones y completamente motivado para seguir ejercitándote.

En primer lugar, mantener una rutina de manera constante alejará de tu mente cualquier preocupación que esté relacionada con envejecer. Correr te mantendrá libre de problemas cardiovasculares, te ofrece un mejor control de la presión arterial y además fortalece tu cadera, evitando la molesta osteoporosis.

A pesar de todos estos beneficios, es importante que antes de comenzar cualquier entrenamiento te realices un estudio clínico con un especialista, sólo para asegurarte que estás en óptimas condiciones para comenzar, ya que existen algunas enfermedades que se acentúan cuando hacemos ejercicio aeróbico.

No es vital que te compres un reloj con la última tecnología, con uno que mida tus pulsaciones, distancia y ritmo, estás perfectamente armado. Para elegir los tenis adecuados, deberás acudir a una tienda especializada donde puedan realizarte una prueba de pisada con la finalidad de evitarte cualquier lesión que te aleje de tu nueva pasión.

Si eres mujer, además de los tenis, es muy importante que encuentres el bra adecuado: puedes ir a cualquier tienda especializada donde te darán asesoría y te ayudarán a elegir el modelo adecuado para tu forma de cuerpo y, sobre todo, para la actividad. Para ambos sexos, es imprescindible que usen los calcetines adecuados: que absorban el sudor y que no rocen por ningún lado.

Si te gusta escuchar música mientras corres, no olvides adquirir unos buenos audífonos, que sean cómodos y no te estorben. Recuerda que por ahora sólo necesitas lo básico, estás empezando, así que no quieras comprarlo todo de golpe, ve poco a poco, según como vayas avanzando.

Por ahora no es importante el ritmo, ni la distancia. Debes ir conociendo tu cuerpo, escuchándolo y sabiendo cómo se siente con cada paso que das. No quieras comenzar con distancias largas. Ve por carreras cortas, como de 5K o 10K. Recuerda, al principio un kilómetro se sentirá interminable, así que ten paciencia y avanza lento, pero seguro.

 

Ver más

Técnicas para aprender a respirar correctamente

Errores comunes al comer después de correr

Cómo motivarnos para correr

 

Una manera muy sencilla de comenzar es siguiendo este sencillo consejo: corres por 30 segundos y caminas por 2 minutos y medio. Repítelo unas 9 veces, intenta seguir esta rutina tres veces por semana y ve incrementando 30 segundos cada semana. Cuando menos lo esperes estarás corriendo 30 minutos seguidos.

Si sientes que es demasiado, para. Recuerda, nunca has hecho ejercicio, así que si sientes que te estás esforzando demasiado y no puedes ni articular palabra, es mejor parar y regresar a lo básico. Así hasta que tu cuerpo pueda dar el siguiente paso. Cuando logres trotar y mantener una plática, sabrás que estás del otro lado.

Mientras más adultos somos, más tiempo tardamos en recuperarnos. Evita sobrecargarte y no corras todos los días, comienza con tres días a la semana y alterna con otros ejercicios como yoga, pilates, cross training, elíptica, bici, etc.

Calentamiento y estiramiento antes y después de terminar tu rutina: tu cuerpo necesita entrar en calor, lubricar articulaciones y sentirse listo para comenzar. Lo mismo cuando termines: llévalo a la calma poco a poco y estira cada músculo, para evitar que el ácido láctico se acumule y duelan los calambres del día siguiente.

No olvides darte masajes de recuperación. Ya sea que vayas con un especialista o tu mismo te ayudes con un rodillo, pero no dejes de hacerlo: esto va a regenerar tus músculos más rápido y te recuperarás de cada entrenamiento más pronto de lo que piensas.

Correr es un ejercicio súper completo. No por nada es la base de todos los deportes. Además nos ayuda a liberar tensiones, estrés y sobre todo a sentirnos libres de toda la rutina. Es bueno hacerlo en compañía, pero eso dependerá de cada corredor. Sin embargo, te recomendamos hacerlo sobre todo en distancias largas. Lo mejor es que te unas a un equipo donde haya de todos los niveles para que te vayas superando cada vez más.

No te compares con otros corredores. Cada uno lleva su ritmo, su técnica y sus objetivos. Compararte con otras personas puede resultar perjudicial. Si piensas hacerlo, procura que te jalen en tus series, que te ayuden a mejorar cada día.

Por útlimo, pero no menos importante: ponte un objetivo y trabaja duro para conseguirlo. No importa que sea una carrera pequeña, o simplemente aumentar tu tiempo de entrenamiento. Ponte metas pequeñas y cuando llegues a las grandes, ya estarás preparado.

¡Compartir por correo electrónico!