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Entrenamientos con intervalos: ¿Por qué funcionan?

Entrenamientos con intervalos: ¿Por qué funcionan?

Hacer intervalos significa estipular una distancia y recorrerla en el menor espacio de tiempo posible (o algo por el estilo). Cuanto menor sea la distancia, más veloz debe ser el “intervalo”; si la distancia es mayor, el ritmo debe ser más tranquilo; sin embargo, más rápido de lo que correrías en una prueba o entrenamiento largo (se corre dentro de la zona de confort).

En líneas generales, cuando precisamos aumentar nuestra velocidad es necesario hacer más fuerza o intensificar la frecuencia de los movimientos… o ambos. Eso exige más energía, más sangre y más oxígeno para los músculos. Por eso quedamos exhaustos al terminar el entrenamiento de intervalos. Es como si usásemos todo nuestro tanque de combustible. Puede parecer un desastre para nuestro cuerpo, pero dará buenos resultados en el futuro.

En los entrenamientos siguientes (lógico, después de un período de descanso adecuado), la sensación será siempre la misma: agotamiento. Pero, seguramente, la persona notará que la velocidad aumenta, que las piernas responden mejor y que la recuperación entre una serie y otra se torna más rápida.

Eso sucede porque los mecanismos que aportan sangre (y, consecuentemente, transportan energía y oxígeno) a los músculos se tornan más eficientes.

 

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Finalmente, junte todo eso y póngalo a prueba en una carrera, sea de distancia larga o corta. Sin dudas, el atleta aprovechará mejor el oxígeno, distribuirá con mayor facilidad los líquidos y alimentos que ingiera durante la competencia, podrá dar sprints en las partes planas y hasta conseguirá mantener el ritmo en las subidas sin desgastarse demasiado.

Entonces, la teoría es bien simple: entrenar fuerte para correr leve. El objetivo no tiene que ser terminar una prueba más rápido -puede ser acabar bien, sin sufrimiento. Acuérdese de calentar bien antes de los intervalos, trotar o caminar rápido entre ellos y soltar al final de la práctica. Una sugerencia es que comiencen con cinco (5) series de 400 metros. Más adelante, podrán aumentar la cantidad, modificar la distancia y la intensidad de ellos.

Escuche siempre a su cuerpo, tenga cuidado y, sobre todo, diviértase.

Atención: los entrenamientos de intervalos no exigen sólo a los músculos de las piernas sino, principalmente, a uno que se encuentra sobre el lado izquierdo del pecho: el corazón. Por eso, sugiero que verifiquen si están aptos con su médico; en el caso de que tengan cierta predisposición a tener problemas cardíacos.

Los textos, informaciones y opiniones publicados en este espacio son de total responsabilidad del autor. Por ende, no corresponden, necesariamente, al punto de vista de Activo.news

Sobre el autor

Marcel Sera

Fisioterapeuta y atleta amateur brasileño. La idea es explicar aquí cómo usamos y qué sucede con nuestro cuerpo ante cada situación del día a día. Correr es una terapia y mi fuente de... VEA MÁS

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