Recibe nuestra newsletter y entérate de todo en el mundo del deporte

PUBLICIDADE

La increíble historia del “tipo de las bebidas” que se hizo viral en Berlín

Foto:Claus y Kipchoge, después de la carrera

El propio Eliud Kipchoge lo ha reconocido: sin él, no habría existido récord. Se trata de alguien, una persona, que se encargó de pasarle, en mano, las bebidas al atleta keniata durante su participación en la Maratón de Berlín del pasado domingo.

Un tweet de Jonathan Gault, redactor de Let’s Run, viralizó de tal modo que el propio periodista se encargó de entrevistar a esa persona para su medio.

 

Ver más

Así les fue a los mexicanos en el Maratón de Berlín 2018

Eliud Kipchoge rompe el récord mundial en el Maratón de Berlín 2018

Maratón de Berlín 2018: Eliud Kipchoge y Tirunesh Dibaba, al frente del pelotón

 

Ve a Claus-Henning Schulke en acción

Su nombre: Claus-Henning Schulke. Se trata, de hecho, de un triatleta berlinés de 52 años. Es jefe de obras en la reconstrucción del Palacio Real de Berlín, dañado durante la Segunda Guerra Mundial y finalmente demolido durante la Guerra Fría.

Desde 1998 este pequeño héroe es voluntario del Maratón de Berlín. Ahora forma parte de un equipo de 30 personas encargadas de facilitar las bebidas a los atletas de elite.

La pasión del “tipo de las bebidas”

Lo que más llamó la atención de este hombre, apodado Drinks Guy en inglés, fue su absoluto entusiasmo a la hora de hacer este trabajo, modesto pero representativo.

El mayor desafío, según confiesa el propio Claus en la entrevista, es “darle la botella correcta al atleta correcto. Porque a veces hay 20 atletas corriendo hacia a ti y tienes que elegir tu atleta y darle la bebida indicada”.

De hecho, Claus ya había estado presente el año pasado, entregándole las botellas a Eliud Kipchoge. Este año repitió, por decisión del manager del atleta y de los organizadores del evento.

Iba en bicicleta de un puesto de hidratación al otro, separados por 2.5 kilómetros. Casi al final de la carrera, Kipchoge tuvo que agarrar él mismo la botella y se le cayó de la mano. En esa ocasión, Claus fue tapado por la masa de espectadores.

“En un puesto, estaba demasiado lejos de la mesa. También se saltó otro puesto, pero su manager me dijo que no pasaba nada”, comenta.

“Fue increíble”, dice en el marco del récord mundial. “Cada año me pongo muy nervioso a medida que se acerca la fecha del maratón. Intento ver qué podemos hacer mejor”. Sin duda, este año marcó una diferencia.

Al final de la carrera, Kipchoge le dio su número de pecho con esta inscripción: “Mr. Klaus, gracias por haberme ayudado hoy. Mi récord no habría ocurrido sin ti”.

excluir cat: , desativa sempre post: nao, ativa sempre post: nao
¡Compartir por correo electrónico!